Wednesday, November 16, 2005

Conversaciones con la guitarra

Crónica del 5 de julio de 2002

Lety Ricardez

Con la misma naturalidad con la que el agua corre, el discurrir de los días trajo el reencuentro de Salvajes en la ciudad de Oaxaca, representados por Alberto Revilla, Raquel Olvera y Lety Ricardez. Tuvo como foro La Casa de la Cultura, este 5 de julio del 2002, donde Alberto, cada viernes, deleita y pone en íntima conversación a sus fieles seguidores, con las cuerdas de su guitarra.

Para quienes no conocen el inmueble que esta Casa ocupa, les diremos que se trata del Ex Convento de los Siete Príncipes. El sólo nombre ya resulta evocador de su pasado y de la idiosincrasia del pueblo Oaxaqueño que en una manzana completa del trazo original de la antigua ciudad, erigió el convento y templo anexo, para dedicarlos a la veneración de los siete arcángeles, príncipes de las huestes celestiales. Sus vastos corredores guardan de su época colonial el eco de pasos de los monjes, después de jóvenes indígenas qué, a manera de internado lo habitaron cuándo fue Escuela de Artesanías en el Estado y también supieron de las andanzas de los hermanos de Lety que gustaban disfrazarse de fantasmas, para asustar a los jóvenes artesanos y a sus cuidadores. El lugar está íntimamente ligado a su pubertad, porque el señor Raúl Ricardez, su padre, fue su Director. La Escuela se honró entre otras presencias de artesanos destacados, con la de Erasto León Zurita, acuarelista Oaxaqueño ya fallecido –exquisito pincel y alma noble¾ a quien cobijó en sus aulas y vio madurar y crecer en su carrera, bajo el auspicio de la Sra. Maria Luisa de la Peña de Brena Torres, esposa de del Gobernador del estado nuestro Gobernador en ese tiempo. La Escuela de Artesanías que el Gobernador Brena Torres fundó, ya no existe. Los Siete Príncipes asisten hoy a los creadores e intérpretes de las Bellas Artes en todas sus manifestaciones.

Alberto Revilla abrió estas puertas para Salvajes, locos, niños y Poetas, al invitar con otros artistas a Raquel y Lety para celebrar con ellos, en uno de los Recitales organizados con motivo del 30 Aniversario de la Fundación de la Casa de la Cultura. Siempre generoso, en los programas que para la ocasión se imprimieron escribió refiriéndose a ellas : “...hoy nos ofrecen una breve, pero significativa muestra de la forma en que engarzan las palabras, para despertar a los ángeles que habitan en nosotros...” Cómo anfitriona nos recibió gentil la Lic. Alicia Aguilar Castro, Directora de este centro tan importante en la vida cultural de Oaxaca. Raquel tenía hospedaje preparado por la Casa de la Cultura, ya que esta vez no pudo disfrutar de la casa de Salvajes en Oaxaca. Se desplazó con toda oportunidad por vía terrestre desde México en compañía de Athenea Sosa Di Lena y Ricardo Cid de León quienes ya son para nosotros, amigos y compañeros, para atender a esta concertada cita con la poesía. Efectivamente, llegaron a la ciudad verde jade, con el tiempo suficiente para asistir a un ensayo general que resultó fructífero y con anticipación a la hora señalada, todos estuvieron presentes en el lugar de la cita, controlando los nervios escénicos y anticipando la emoción de la entrega.

Poco después de las ocho de la noche dio inicio el recital. En maridaje perfecto, compartieron el foro la música y la poesía, representadas por José Manuel Vidal, guitarrista clásico, Saúl Revilla ¾hermano de Alberto ¾ maestro de la flauta y el propio Alberto, quienes se encontraban en el merecido escenario de sus éxitos, Guitarras y Flauta conversaron entre sí y también con las poetas y el público. La artista oaxaqueña Liz Zaragoza, alzó el trino de su voz para arrullarnos con canciones del México antiguo, que trajeron la nostalgia por aquellos días. Francesca Caregnato, joven italiana residente en Oaxaca, quien ha sido la fiel traductora de la obra de Raquel y Lety a la lengua de Dante, esa noche presentó por primera vez ante el público su obra poética, haciendo gala por otra parte, de su experiencia en lectura teatral. Ciertamente su forma de leer nos dio constancia de sus dotes de actriz. Raquel y Lety en representación de Salvajes, locos, niños y poetas, hicieron el envío de su voz y sus poemas para que conformen parte de la buena nueva que desde antaño difunden los siete celestiales mensajeros. Para Francesca, Raquel, y Liz Zaragoza el escenario tuvo el espacio justo para contener sus movimientos sincopados y elegantes, casi danzaron. Descalzas según su recién adquirida usanza. Una se acercaba al micrófono que la otra abandonara, la tercera se acercaba a Lety o a uno de los músicos y las dos figuras permanecían cercanas e inmóviles en atenta escucha de quien en ese momento actuaba. Tal fluidez contribuyo a elevar el nivel de atención de los asistentes.

Cada actor lucía por si mismo y sin embargo, es digno de mención. precisamente el respeto, con el que cada uno de ellos atendió a la actuación de los otros, circunstancia que no pasó desapercibida para el público presente. Al término del Recital nos lo hizo notar la Profesora en Literatura española Frances Petros, catedrática universitaria en los Estados Unidos, quien tiene un doctorado en análisis de la Poesía Pura. Ella nos expresó que pocas veces, un artista del talento de los que esa noche tuvo oportunidad de escuchar ¾esa fue su expresión¾ reconoce y respeta de esa manera el trabajo de sus compañeros en el escenario. Ella y Conny su compañero, también catedrático Universitario, son amigos de Lety y responsables ¾por haberla animado en sus todavía tan cercanos inicios¾ de que ella se atreva salvaje y locamente a presentarse ante el público. Esa noche, la vieron ruborizarse al decirle que les hizo sentir orgullosos. Tenemos conocimiento que el Canal 9 local, transmitió para sus televidentes el desarrollo del recital, así que pueden estar seguros que Raquel en su vestido rojo oscuro de corte medieval, lució “tan bonita qué se veía” en las pantallas de los hogares oaxaqueños, al igual que Liz y la hermosa Francesca. Dulce imagen para atesorar, que nosotros trataremos de conseguir en copia de video para mostrárselas por un medio distinto a las palabras.

Al terminar el acto, la noche era aún joven, así que el alegre grupo, invitado por Alberto, decidió tomar una cena ligera en los Portales del Zócalo de Oaxaca, lugar tradicional para el festejo. Estaban eufóricos por haber dialogado con la Directora de la Casa de la Cultura para una nueva presentación de nuestro grupo, que de concretarse podría comprender una exposición gráfica, talleres y lectura de poesía. Nuestra queridas Maria Luisa y Lety han quedado a cargo para coordinar en breve esta presentación.

Resulta grato que cada presentación de los representantes del grupo, traiga como consecuencia una nueva invitación, a la que podrán asistir y atender, quienes así lo deseen. Este viaje de Salvajes ha sido fructífero en ese sentido, se concertaron además de la posibilidad en La Casa de la Cultura, otras dos actuaciones para fecha próxima: un nuevo Recital que tendrá lugar el 15 de agosto en la ciudad de Oaxaca, en el edificio que ocupa Arte de Oaxaca, Galería propiedad de la fundación del maestro Morales y los días del 17 al 19 de agosto en el Istmo, actividades ya definidas con Georgina Meneses, espléndida artista oaxaqueña a quien ya conocemos ¾léase Leyendo Poesía en el Vórtice del Istmo (cursivas)¾ con presentaciones en la ciudad Tehuantepec y visitas a sus comunidades en la serranía. En esos dos recitales, estarán presentes Claire Frechet de nacionalidad y residencia francesa y Alberto Revilla a quienes también nos honramos en contar como integrantes del grupo.

En ocasión de esta lectura, Raquel Olvera le entregó a Lety el Epílogo para su novela Entre Caracoles y enriqueció, con la generosidad que es característica del grupo, esta obra que se ha gestado en el taller con el auxilio de sus miembros. No se mencionan aquí nombres, porque la lista sería extensa, pero cada uno sabe que ha sido burilado en el corazón de Lety.

El escenario elegido para la entrega y lectura del epílogo escrito por Raquel, transciende lo anecdótico e invade la atmósfera del misterio poético. Providencialmente y sin haberlo buscado de manera consciente, ¾porque Alberto y Francesca no pudieron acudir a la terraza de Casa Cid de León( sucedió precisamente en el Café Morgan, escenario de las conversaciones de las mujeres personaje de la novela. En el momento de cruzar el umbral del café, Lety se detuvo indecisa ante el temor de resultar decepcionada al penetrar por vez primera en el patio imaginado. La sorpresa de las dos fue grande. Las ramas del toronjal, dobladas por el peso de sus frutos, casi cubrían la extensión del patio y es verdad que sombrean la pequeña fuente de piedra que ahí se aposenta. A falta del cuadro de la niña, que no les resultó extraño no encontrarlo en el lugar, (quienes generosamente leyeron la novela en proceso, saben de que se habla( sobre la pared, cercana a la mesa, lucía una réplica de Venus naciendo de la espuma que sugirió a Raquel un nuevo y perfecto epígrafe para lo escrito: “La poesía nace de la música, como Venus nace de la espuma” , escrito por Goroztisa en su ensayo: El canto y la palabra.

Decimos perfecto, porque en ese solo verso contemplamos el maridaje entre música y poesía. Aunque, ¿al introducir a la pintura habremos propiciado un ménage a troue ? Nada puede cerrar mejor este relato, que abandonarnos a la magia que se les procuró a ellas y dejarlos a ustedes a solas para saborearla y concebir las consecuencias. Eso es lo que hacemos, para que imaginen también después, los terrenales preparativos para el retorno y la llegada a la atareada ciudad de México, que tuvo lugar para los viajeros, a las veintitrés horas del día siete.

Lety Ricárdez

“No nos queda otro remedio que amarnos los unos a los otros, desesperadamente”

México, DF, miércoles, 03 de julio de 2002

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